Orígenes Masónicos del Escudo Nacional Argentino


Como cada 12 de Marzo, se conmemora en nuestro país el Día del Escudo Nacional, cuya adopción fuera dispuesta por la Asamblea General Constituyente y Soberana, que sesionara entre enero de 1813 y enero de 1815.


Dicha asamblea fue prioritaria para que los representantes del pueblo reconocieran la soberanía popular, declararan la independencia y redactaran una Constitución Nacional.

(…) la Asamblea del Año XIII — como se la conoció en la posteridad — resolvió cuestiones de relevancia para la vida institucional, entre ellas la adopción de un sello que luego sería elegido como Escudo Nacional.

La sesión preparatoria se realizó el 30 de enero de 1813, cuando se decidió que los diecisiete diputados asistentes conformaban quórum y se convocó para el día siguiente a la apertura de los trabajos en el edificio del Consulado de Buenos Aires, en la actual calle San Martín entre Bartolomé Mitre y Perón (CABA). De los diputados asistentes, diez eran masones: Carlos de Alvear, Juan Larrea, Vicente López, Hipólito Vieytes, José V. Gómez, Juan Ramón Balcarce, Bernardo Monteagudo, Agustín Donado, Pedro Agrelo y José Moldes.

La Asamblea declaró que sus diputados eran los representantes de las Provincias que se declaraban Libres y Unidas del Río de la Plata, que en ella residía la representación de la soberanía del pueblo y que su instalación tenía como fin dictar una Constitución. En sus dos años de trabajo, la Asamblea del Año XIII — como se la conoció en la posteridad — resolvió cuestiones de relevancia para la vida institucional, entre ellas la adopción de un sello que luego sería elegido como Escudo Nacional: las manos cruzadas, una pica que sostiene el gorro frigio, campos azul y blanco rodeados de ramas de laureles, con el sol que nace de oriente, otorgan particularidad relevante al modelo utilizado.

El escudo prácticamente reproduce el sello correspondiente a un salvoconducto francés de la época revolucionaria, utilizado por miembros de una organización masónica (…)

Una de las primeras medidas de la Asamblea fue encomendar al diputado por la Provincia de San Luis, Agustín José Donado (Masón), la confección de un sello nuevo, para legalizar los documentos emitidos por el cuerpo legislativo. No se encuentra establecido con exactitud si fue el propio Diputado Donado el autor del diseño del Escudo (él era dibujante e imprentero) o si fueron los artistas peruanos Isidro Antonio de Castro o Juan de Dios Rivera. Lo que sí se sabe es que este último confeccionó el cuño definitivo del sello, que devendría en nuestro Escudo Nacional, elaborado de plata y bronce. Ello así, puesto que en el Archivo General de la Nación se ha encontrado un reclamo elevado por este artista al Gobierno, solicitando el pago de dos sellos por él confeccionados (uno para la Asamblea y otro para el Poder Ejecutivo del Estado) que le fueran encomendados por el Diputado Donado.

Si bien la mayoría de los integrantes de la Asamblea del año XIII tenía filiación masónica, y las decisiones y proclamaciones surgidas de su seno evidencian una clara impronta de espíritu masónico, también ello ha sido establecido en el Escudo Nacional adoptado en dicha ocasión. No obstante, no fue sino hasta hace algunos años que esa vinculación fue aún más nítida, particularmente al advertirse que el Escudo patrio evoca el sello correspondiente a un salvoconducto francés de la época revolucionaria, utilizado por miembros de una organización masónica para acceder a la Asamblea Legislativa realizada en París, entre los años 1790 y 1793.

Escudo de un salvoconducto francés (izquierda) y Escudo Nacional Argentino (derecha)

La relación se estableció con mayor solidez en el año 1987, cuando Francia realizó festejos en conmemoración del Bicentenario de la Revolución de 1789. El programa incluyó entonces un coloquio en la Universidad de La Sorbona, destinado a estudiar la influencia de la Revolución Francesa sobre los movimientos independentistas en América Latina. El embajador argentino en Francia era Carlos Ortiz de Rozas, quien se ocupó de las investigaciones que permitieron echar luz sobre el origen de nuestro Escudo Nacional.

La similitud entre aquel sello francés y nuestro Escudo parece evidente. La Directora del Departamento de Grabados y Fotografías de la Biblioteca Nacional de Francia, Laure Beaumont-Maillet, explicó al embajador Ortiz de Rozas que, a su entender, el movimiento del azul de la mitad superior del escudo se asemeja a pequeñas olas, por lo que podría indicar que los diputados que lo usaban como credencial para ingresar a la Asamblea Nacional provenían de una región marítima de Francia.

Existen no pocas voces que sostienen que el Escudo Nacional original — el de las Provincias Unidas del Río de La Plata — fue posteriormente editado. Por citar solo un ejemplo, el gorro frigio utilizado originariamente llevaba una borla, tal cual se advierte tanto en la Bandera del Ejército del Norte como en la del Ejército de los Andes. Esta borla tiene un origen incaico.

El historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer afirmó entonces: (…) “Qué espíritu profundo la de nuestros patriotas de Mayo. Querían amalgamar los ideales de la humanidad que luchaba en ese tiempo por la Igualdad en Libertad, con símbolos de la tierra americana. Y está allí, en el gorro frigio con la borla incaica. Un espíritu de fraternidad entre los pueblos originarios y los que eran ya hijos de los europeos venidos a estas tierras. Los ideales de una humanidad fraterna pero también con los rastros de las culturas autóctonas.” (…). El gorro frigio es un símbolo de larga tradición, que encuentra su origen en el que usaban los libertos de la Roma imperial. La borla fue una estilización al uso de los hombres de las naciones andinas.

Versión ampliada del escudo de la Argentina, con banderas a cada lado.

Por lo demás, el Sol «como luz que parte de Oriente» remite ciertamente a la simbología masónica, tanto por el nacer de la luz intelectual [Gnosis] como por remisión al culto a la Naturaleza, exteriorizando la vinculación de la misma a la causa emancipadora, la cual era, en síntesis, el ideal de la Masonería en acción.

En el Oriente de La Plata, Buenos Aires, Argentina.